miércoles, 14 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE II)


 


Ya lo he contado más veces, la casa de los abuelos es una estación de tren de 1890. Sólo espero que Simón pueda disfrutarlo tanto como yo lo disfruté de niña. Y encuentre tesoros en el desván, y salga corriendo cuando llegue el tren sólo para verlo pasar, mil veces, dos mil  veces, tres mil veces nunca serán bastantes veces, y que recoja caracoles en la tapia y descubra tréboles de cuatro hojas, tantos, que no tenga páginas en sus libros para esconderlos todos.

jueves, 8 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE I)

 



 



 



Ha pasado el tiempo. Ya nos fuimos de vacaciones y ya volvimos. Ya hicimos una mudanza y terminé un trabajo pendiente, Psicoanálisis y Feminismo se llama, y da para tanto que me quedo con ganas de más. También ha crecido el enano que me parece increíble, él que era un ratoncito y cada día está más grande y fuerte. Estas fotos son de Semana Santa, aprovechamos para ir a ver a los abuelos a Cantabria y de paso, llevamos a Simón al mar. Yo no soy muy playera y me sigue alucinando como puede ponerse la gente en bañador si yo estoy tiritando de frío, pero así es el norte, con un viento que pela y todos disfrutando de la "brisa". Y Simón, nuestro Simón,  con cara de susto fue llevado por su padre al agua, y se mojó los pies y aunque no lo parezca no echó ni una lágrima.

jueves, 27 de marzo de 2014

CON SOL ES MEJOR







 
No está soleado. Y tampoco estamos en el campo esta semana. Pero mientras Simón duerme, la gata rasca su arena y nosotros hacemos la digestión de una cena de jueves en el sofá mientras vemos una película mala en la tele que encima me asusta, y no quiero mirar porque luego sueño, me he puesto a mirar las fotos del último fin de semana en el pueblo. Y están llenas de luz, de bosque, de hierba y de paseos, así que las cuelgo para acordarme y hacer un descanso entre papeles, trabajos, semáforos y miedos.

jueves, 13 de marzo de 2014

DE COMO ME TIRA EL MONTE Y UNA BUENA SOMBRA A LA FRESCA


 
 

 



 El fin de semana pasado ha sido casi primavera y para celebrarlo nos hemos ido por primera vez este año al pueblo. Es un pequeño viaje, a sólo una hora y media de Madrid pero era un gran acontecimiento, porque hacía mucho que no nos daba el aire de Gredos y porque era la primera salida de casa con Simón y eso si era toda una aventura. pero lo que no me esperaba es que además iba a conocer la presa. Es una historia larga ésta de la presa, tan nombrada, tan explicada,  incluso tan fotografiada que parecía que había ido cientos de veces y sin embargo yo no había subido nunca. Y como suele ocurrir cuando algo se convierte en familiar y cotidiano, uno lo integra, le pone cara, incluso le habla, que pareciera que lo conoce de toda la vida pero ni tan siquiera se han saludado, y así, me la imaginaba llena de castaños, que ya se que no pegan pero yo los había pensado, y también una poza, y un mirador pequeño, pero no, todo era aún más inmenso, más alto, más misterioso y decidí que la próxima vez me pongo las botas de montaña y subo andando, con un bocadillo y fruta, y me dedico a investigarlo. Cogeré uno de esos caminos hacia arriba, para perderme y encontrarme un rato.


jueves, 27 de febrero de 2014

ZAMBULLIDOS EN LA FASE ORAL

 




Me preguntan si quiero volver al trabajo y yo me digo que aún está frío para quitar el sayo. Aún tengo tiempo. Tiempo para pasear sólo por sentir el aire de la mañana. Para leer lo que me de la gana. Para no estar enredada en fechas y entregas y sesiones. Para dormir y comer con orden. Para pensarme. Y también para mirarlo. Ahora me paso mucho rato mirándolo y descubriendo con él cada avance, cada gesto, los conatos de palabra y movimiento. Ahora es momento de sabores. De labios y lengua. De mordiscos y chupetones. Qué gusto cuando todo es boca que prueba, y también devora.

domingo, 16 de febrero de 2014

CASI UN PALÍNDROMO

 


Hay una cosa en concreto que lleva dándome vueltas toda la semana. Como una mosca. A lo mejor una tela de araña. No me gustan las frases hechas aunque a veces se me escapan. Pero hay algunas que tengo vetadas. De los golpes se aprende y después de algo grave, uno crece. Tantas veces he visto y veo a personas enormes hacerse pequeñas después de una pérdida, un corazón roto, un abuso de la calaña que sea. Tantas veces trabajo y trabajamos en desaprender lo que no ha servido salvo para hacernos daño. Y para hacernos creer que la vida es así y no nos deja verla de otra manera. Sin ninguna duda yo aprendo y crezco cada día con estos dos de la foto. Mucho. Y con los amigos infalibles. Y con personas anónimas y no tanto que están en este ciberespacio. Porque sí, porque las redes sociales ya forman parte de nuestro imaginario. Y con algún profesor y muchas Maestras. Pues eso.

viernes, 7 de febrero de 2014

ENTRE LA ACCIÓN Y LA HIBERNACIÓN

 



Así se pasa febrero, entretiempos.  Y hoy por primera vez entra el sol de invierno en el salón. Esta semana los días se me amontonan y estoy entre un hacer y un dejarme llevar insuperable. Había empezado a escribir el capítulo para el libro que me han encargado, y todo iba bastante bien hasta el miércoles que sin saber cómo, ha quedado olvidado. Tengo tiempo pensé. Y en estas circunstancias nada peor que tener tiempo. Cada día al levantarme me propongo otro apartado. Unas líneas al menos, una idea. Algo. Pues nada, que ahí sigue en blanco la página. Y hoy es viernes. Por fin "findesemana".

P.D. Muchísimas gracias a todos los que me habéis escrito preocupándoos por nosotros. De corazón. Por suerte el pequeñín está ya perfecto, jugando en su nuevo artilugio, sonriendo y parloteando. Y nosotros también recuperados.

¡Un fuerte abrazo!