domingo, 16 de febrero de 2014

CASI UN PALÍNDROMO

 


Hay una cosa en concreto que lleva dándome vueltas toda la semana. Como una mosca. A lo mejor una tela de araña. No me gustan las frases hechas aunque a veces se me escapan. Pero hay algunas que tengo vetadas. De los golpes se aprende y después de algo grave, uno crece. Tantas veces he visto y veo a personas enormes hacerse pequeñas después de una pérdida, un corazón roto, un abuso de la calaña que sea. Tantas veces trabajo y trabajamos en desaprender lo que no ha servido salvo para hacernos daño. Y para hacernos creer que la vida es así y no nos deja verla de otra manera. Sin ninguna duda yo aprendo y crezco cada día con estos dos de la foto. Mucho. Y con los amigos infalibles. Y con personas anónimas y no tanto que están en este ciberespacio. Porque sí, porque las redes sociales ya forman parte de nuestro imaginario. Y con algún profesor y muchas Maestras. Pues eso.

2 comentarios:

lena alondra dijo...

Querida Joaquina, comparto todo lo que has dicho, uno nunca anda solo por la vida, siempre hay alguien, cerca o lejos que está para alentarnos o compartir, aunque sea con una palabra en un mail, un comentario, o un abrazo fuerte si está a nuestro lado
las compañías en estos tiempos que corren, son muy variadas, por suerte...pero..."esos dos de la foto", ese dúo dinámico, esa pandilla que tienes en casa, son tu sostén diario :)

cada día más bonito y grande Simón!
un abrazo enorme, y que tengan una preciosa semana!

BRAGAOMEANO dijo...

"De los golpes se aprende y después de algo grave, uno crece".
Yo creo que depende la cantidad y de la coincidencia en el tiempo. Porque como venga todo junto, es casi imposible salir del fango. Y no siempre se aprenden cosas buenas.