martes, 24 de junio de 2014

UN MOMENTO, SIEMPRE TENGO UN MOMENTO



Apenas tengo un minuto últimamente, aunque me acuerdo y paseo por los blogs y páginas de los amigos sin los que no puedo seguir cada día, porque tengo que llenarme de palabras preciosas, de ideas, de poemas, de fotografías y de trocitos de ilusión y vida de otros que alegran y enriquecen la mía.

Gracias a todos!

Y luego está él, que lo llena todo. Hoy me he sentado un rato para desconectar de una guardia de récord (nunca habían venido tantos pacientes en un día) y me he puesto a mirar las últimas fotos que había en la tarjeta de la cámara. En todas Simón es el protagonista, no podía ser de otra manera. Y yo lo miro y desde aquí me parece más grande, con más carácter, personalidad y determinación que nunca, en su aventura de ser.

miércoles, 21 de mayo de 2014

DÍAS COMO ESTOS

 

 



Han bajado las temperaturas diez grados, de pronto el cielo se ha vuelto gris y he vuelto a sacar las mantas y las botas de agua. De pronto parece que la  ilusión de vacaciones termina. Dentro de una semana empiezo al trabajo después de casi un año y lentamente me he ido preparando. Estudio un poco cada día, reviso apuntes del año pasado, memorizo de nuevo fármacos y sobretodo me voy visualizando despierta a las 6 de la mañana, corriendo para llegar a tiempo a ese tren que si no se escapa, y luego subiendo la cuesta, con el hospital esperando en todo lo alto, casi lista para el primer café y la mesa del despacho, con la mente fresca y mis problemas en casa. Por unas horas los protagonistas son otros. Y yo vuelvo. Ya estoy llegando.
 

jueves, 15 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE III)


 

 



Con estas fotos termino el resumen del viaje, en uno de los pueblos más bonitos que conozco, Liérganes.

1. Las Tetas
2. Yo en el molino
3. Puente romano
4. Like a rolling Stone
5. La hora del aperitivo
6. El olor de las lilas
7. De tal abuelo

miércoles, 14 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE II)


 


Ya lo he contado más veces, la casa de los abuelos es una estación de tren de 1890. Sólo espero que Simón pueda disfrutarlo tanto como yo lo disfruté de niña. Y encuentre tesoros en el desván, y salga corriendo cuando llegue el tren sólo para verlo pasar, mil veces, dos mil  veces, tres mil veces nunca serán bastantes veces, y que recoja caracoles en la tapia y descubra tréboles de cuatro hojas, tantos, que no tenga páginas en sus libros para esconderlos todos.

jueves, 8 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE I)

 



 



 



Ha pasado el tiempo. Ya nos fuimos de vacaciones y ya volvimos. Ya hicimos una mudanza y terminé un trabajo pendiente, Psicoanálisis y Feminismo se llama, y da para tanto que me quedo con ganas de más. También ha crecido el enano que me parece increíble, él que era un ratoncito y cada día está más grande y fuerte. Estas fotos son de Semana Santa, aprovechamos para ir a ver a los abuelos a Cantabria y de paso, llevamos a Simón al mar. Yo no soy muy playera y me sigue alucinando como puede ponerse la gente en bañador si yo estoy tiritando de frío, pero así es el norte, con un viento que pela y todos disfrutando de la "brisa". Y Simón, nuestro Simón,  con cara de susto fue llevado por su padre al agua, y se mojó los pies y aunque no lo parezca no echó ni una lágrima.

jueves, 27 de marzo de 2014

CON SOL ES MEJOR







 
No está soleado. Y tampoco estamos en el campo esta semana. Pero mientras Simón duerme, la gata rasca su arena y nosotros hacemos la digestión de una cena de jueves en el sofá mientras vemos una película mala en la tele que encima me asusta, y no quiero mirar porque luego sueño, me he puesto a mirar las fotos del último fin de semana en el pueblo. Y están llenas de luz, de bosque, de hierba y de paseos, así que las cuelgo para acordarme y hacer un descanso entre papeles, trabajos, semáforos y miedos.

jueves, 13 de marzo de 2014

DE COMO ME TIRA EL MONTE Y UNA BUENA SOMBRA A LA FRESCA


 
 

 



 El fin de semana pasado ha sido casi primavera y para celebrarlo nos hemos ido por primera vez este año al pueblo. Es un pequeño viaje, a sólo una hora y media de Madrid pero era un gran acontecimiento, porque hacía mucho que no nos daba el aire de Gredos y porque era la primera salida de casa con Simón y eso si era toda una aventura. pero lo que no me esperaba es que además iba a conocer la presa. Es una historia larga ésta de la presa, tan nombrada, tan explicada,  incluso tan fotografiada que parecía que había ido cientos de veces y sin embargo yo no había subido nunca. Y como suele ocurrir cuando algo se convierte en familiar y cotidiano, uno lo integra, le pone cara, incluso le habla, que pareciera que lo conoce de toda la vida pero ni tan siquiera se han saludado, y así, me la imaginaba llena de castaños, que ya se que no pegan pero yo los había pensado, y también una poza, y un mirador pequeño, pero no, todo era aún más inmenso, más alto, más misterioso y decidí que la próxima vez me pongo las botas de montaña y subo andando, con un bocadillo y fruta, y me dedico a investigarlo. Cogeré uno de esos caminos hacia arriba, para perderme y encontrarme un rato.