jueves, 13 de marzo de 2014

DE COMO ME TIRA EL MONTE Y UNA BUENA SOMBRA A LA FRESCA


 
 

 



 El fin de semana pasado ha sido casi primavera y para celebrarlo nos hemos ido por primera vez este año al pueblo. Es un pequeño viaje, a sólo una hora y media de Madrid pero era un gran acontecimiento, porque hacía mucho que no nos daba el aire de Gredos y porque era la primera salida de casa con Simón y eso si era toda una aventura. pero lo que no me esperaba es que además iba a conocer la presa. Es una historia larga ésta de la presa, tan nombrada, tan explicada,  incluso tan fotografiada que parecía que había ido cientos de veces y sin embargo yo no había subido nunca. Y como suele ocurrir cuando algo se convierte en familiar y cotidiano, uno lo integra, le pone cara, incluso le habla, que pareciera que lo conoce de toda la vida pero ni tan siquiera se han saludado, y así, me la imaginaba llena de castaños, que ya se que no pegan pero yo los había pensado, y también una poza, y un mirador pequeño, pero no, todo era aún más inmenso, más alto, más misterioso y decidí que la próxima vez me pongo las botas de montaña y subo andando, con un bocadillo y fruta, y me dedico a investigarlo. Cogeré uno de esos caminos hacia arriba, para perderme y encontrarme un rato.


3 comentarios:

Annie dijo...

Es un lugar precioso.

Marta Sanuy dijo...

Me han entrado ganas de acompañarte.
un abrazo gordo

lena alondra dijo...

qué preciosas fotos, joaquina!
se te ve muy bonita, con esa luz de primavera...

lo que me ha gustado mucho también, fue tu frase: "Cogeré uno de esos caminos hacia arriba, para perderme y encontrarme un rato"...
me hizo pensar, que los caminos pueden ser también simbólicos...y no me vendría mal tomar uno de ellos a mi también :)

un abrazo enorme a toda la familia!