miércoles, 14 de mayo de 2014

EL NORTE (PARTE II)


 


Ya lo he contado más veces, la casa de los abuelos es una estación de tren de 1890. Sólo espero que Simón pueda disfrutarlo tanto como yo lo disfruté de niña. Y encuentre tesoros en el desván, y salga corriendo cuando llegue el tren sólo para verlo pasar, mil veces, dos mil  veces, tres mil veces nunca serán bastantes veces, y que recoja caracoles en la tapia y descubra tréboles de cuatro hojas, tantos, que no tenga páginas en sus libros para esconderlos todos.

4 comentarios:

Estrellita Pequeña dijo...

Que genial una casa en una estación de tren!! Me sorprendió! Y encima se ve preciosa...

SATSUMA dijo...

@EstrellitaPequeña muchas gracias!!! La verdad que es un lugar un poco mágico, suerte que aún sigue en pie y aún podemos disfrutarla!

He visitado tu blog y tienes unos dibujos preciosos, te felicito!

Anónimo dijo...

La infancia siempre debería estar poblada de tréboles de cuatro hojas y tener de fondo el sonido del tren, la promesa de un largo viaje.

SATSUMA dijo...

Pero qué bonitas palabras! Muy buen fin de semana! @Anónimo