martes, 26 de marzo de 2013

POR DECISIÓN METEOROLÓGICA, HOY TOCA LECTURA





Llevaban todo el fin de semana anunciando lluvias interminables. Había que estar preparado. Así que el domingo, capucha y paraguas en mano, nos fuimos a La Central a buscar provisiones con las que hacer frente a estas fiestas. El plan, volver cargados de libros de todo tipo, para comerlos despacito, para irse de viaje desde la cama,  ponerse melancólico o creerse un guerrero de Las Cruzadas. Y ahora, ya puede  ponerse a jarrear lo que quiera toda la Semana Santa.

domingo, 24 de marzo de 2013

TRADICIONES APARTE



Comienza la Pascua y tocan torrijas, por eso decidimos ir dando un paseo bajo la lluvia hasta Nunos para comprar las más extrañas y deliciosas reconstrucciones de tan clásico bocado. Volvimos con una caja llena de minitorrijas con morcilla, tortilla, queso, huevo frito y no se cuántos más experimentos culinarios. Unos más ricos que otros claro, pero todos sorprendentes, divertidos y redulces. No podía ser de otra manera. Han volado.

jueves, 21 de marzo de 2013

SE ME HA ECHADO EL (BUEN) TIEMPO ENCIMA




Todo ha pasado demasiado rápido mientras leía a Kraepelin, tantos cambios en una semana y media.  Tan tranquilos estábamos empachándonos de cine y chocolate con almendras cuando de pronto, ya es marzo y primavera, y despiertan mis plantas y he comprado flores y los días son más largos y algo se mueve y es inevitable. No se pueden no sentir tantos bailes en esta explosión que comienza. Y este año más que nunca, tendré que estar preparada para lo que venga.

martes, 5 de marzo de 2013

AUNQUE PARECIERA LO CONTRARIO SABIA QUE LAS NUBES SÓLO ESTABAN EN SU CABEZA





Traigo un collage de fotos que no tiene sentido, pero algo habrá cuando me lo pide el cuerpo. Retazos de días e imágenes, como esta primera semana de marzo que se  va haciendo a pedazos sin mucha conexión aún, tiempo al tiempo. Parecen pasar los días sin que nada vibrante ocurra y además llueve. Y no es que no me guste la lluvia como al Dr. S. que casi bailaba el lunes por inquietud que le provocaba el cielo cubierto, yo soy del norte, y a lo mejor es por eso que tengo ahora más nostalgia de verde que nunca, el invierno es largo y ya voy necesitando pueblo.

jueves, 28 de febrero de 2013

SON NECESARIOS LOS FRIOS PARA SENTIR EL CALOR DE LOS RAYOS






Tenía que hacer recados y he salido bien enfundada a la calle, gorro, cuello de lana, guantes y unos buenos calcetones dentro de las botas. Mi abuelo llama calcetones a unos patucos de pura lana de oveja que le tejía su madre cuando era niño para pasar el invierno en la montaña cántabra, y a mi me encanta la palabra. Yo aún no he aprendido a hacerlos,  pero ya he comprado un buen libro donde explican como ponerse a la faena. Pasa el tiempo y cada vez me gusta más recuperar aquellas cosas de antaño y volver al campo y lo artesano, reciclar casi cualquier cosa, cocinar guisos muy despacio. Y, siguiendo los buenos consejos de Marta, al volver yo también me he puesto con un caldo, lo tengo sudando desde hace una hora y ya huele la casa como el invierno en La Cavada. ¡Qué razón tiene al decirme que funcionan! Necesarios son los opuestos para encontrarse y las contradicciones para abrirse camino como necesarias son las sopas caseras para templar aquellos fríos.

miércoles, 20 de febrero de 2013

LAS FRESAS Y MUSIL SIEMPRE VUELVEN






"Los hombres de la posibilidad tienen algo muy divino en sí, un fuego, un vuelo, un espíritu constructor y la utopía consciente que no teme la realidad, sino que la trata mejor como problema y ficción."

(Si existe el sentido de la realidad debe existir también el sentido de la posibilidad)

domingo, 17 de febrero de 2013

UN FEBRERO EN TRÁNSITO






Pasa febrero y voy despertando. Lento. He pasado las dos últimas semanas como un oso en su madriguera saliendo despacio del sueño del invierno. Tomándomelo con tiempo. Siento la luz de primavera cada día y me detengo primero en un pie, la pantorrilla, pierna que puedo mover y sin embargo. Media vuelta todavía. Es aún temprano para desperezarse. Habrá tiempo para corretear por esos mundos. Prefiero quedarme enroscada entre tus brazos otro día, y saborear el guiso caliente y sabroso de tu cuerpo. Ya habrá tiempo como he dicho para buscar la tarde fresca. Es momento de mantas todavía.