viernes, 30 de mayo de 2008

Una Historia Tragica Com Final Feliz

Caminando

De cómo alguien que no estaba de pronto necesita uno que esté. De cómo aparecen y desaparecen las personas y las cosas y la vida sigue (otras vidas, digo yo, sin esto y sin aquello). Uno no es el mismo siempre. Ni mejor ni peor pero se va transformando en otro-uno. Cosa rara. supongo que se va llenando. Y así en adelante.

jueves, 29 de mayo de 2008

COMO UNA LETANÍA...



Música: Leonid Soybelman

Ser feliz con lo que uno tiene. No mirarse el ombligo. Aprender a no darse tanta importancia. Quererse y aprender a dar. Hablar. No guardar. Reír. Es el sentido del humor el que nos relativiza, el que nos dá fuerza. No refugiarse en la tristeza. Intentar ser consciente y comporterse a veces inconscientemente. Y soñar. También soñar. No dejar nunca de hacerlo. Nadie/nada es perfecto. Saberlo. Uno tampoco es perfecto ni tiene porqué serlo. Ser generoso. Amar. Amar de verdad. No tener miedo. Ser paciente. Disfrutar del momento. De todos los momentos...Seguir así.

lunes, 26 de mayo de 2008

DULCES TARDES LLUVIOSAS DE MAYO



Y Virgilio:

"Rey de la egregia estirpe del Fauno, ni la negra tormenta
nos obligó, llevados de las olas, a arribar a esta tierra vuestra
ni la estrella o la costa nos hicieron errar el camino.
Hemos llegado a esta ciudad por decisión propia y queriéndolo
en nuestro corazón (...)"

lunes, 5 de mayo de 2008

LA BICICLETA



Marcus Merlín -indignado- me enseñó a mantener el equilibrio y a flotar. "Dos acciones imprescindibles para llevar una vida de provecho", dijo. Los Jardines de Kensington- Fresán-

Vivíamos siempre de paso en estaciones de tren.
Nuestro cine era un andén de viajeros: las mismas señoras gordas y acaloradas, las mismas maletas, los mismos sombreros, los mismos niños llorones y las niñas de diadema con sus caramelos.
Estábamos solos en medio de ninguna parte.
Hasta donde recuerdo nos veo en bicicleta (la mía verde verde, la suya roja).
Tierra y campo y polvo y árboles y nubes y hierba.
Y una escuela.
La cabina siempre al final de la cuesta.
Las heridas, el agua oxigenada, la cadena, los parches y las carreras.
El sol inmenso y las tormentas.
Y los gritos, ya de noche, para la cena: "¡¡Dónde andarán estos niños con la bicicleta!!"