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martes, 7 de junio de 2011

LECTURAS Y SUBTERRÁNEOS

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"Nadie me entiende"

Así comienza. Así termina.

Esperanto.

Dice Fresán que lo escribió después de haber soñado esa historia toda una noche. Se despertó y escribió el libro de un tirón.

"Nadie me entiende"

Esperanto también se despierta en la primera página y todo ocurre ahí, al despertarse. Abrir los ojos y venir de un sueño. La vida. Y de pronto agarrarla. Hacerla que viva. Caer en la cuenta. Re-ordenarla. Poder contarla. Nombrarla.

Sí, nombrarla.

Esperanto.

Porque es ahí donde estaba el secreto y la condena
y ambas cosas habrían sido igualmente posibles.

martes, 12 de abril de 2011

PRIMER DOMINGO DE ABRIL





Hace tiempo que comencé a escribir este blog con pequeñas ocurrencias, dibujos al azar, sopas de letras, músicas para un instante. Pero hoy quisiera mostrarlo en otro tono. Y quisiera ser constante. Mañana cominenza una carrera hacia alguna otra parte. Sólo cuento con la ilusión, y no conozco mayor estimulante. Me rodea una sensación de cambio, de coger una mochila para emprender un viaje, sin destino definido pero con todo por delante. Estoy en el sofá de mi pequeño salón y veo el cielo lleno de nubes. Me he preparado café y voy a perderme con un libro de Yasunari Kawabata, El rumor de la montaña.
Kawabata, premio Nobel en 1968, fué un insomne perpetuo y un solitario empedernido, quizá es por eso, por sus horas eternas para observar y pensar el mundo, que es capaz de mostrarnos los secretos del alma en sus libros. Kawabata nos habla del inconsciente, todo el tiempo.De los sueños, de las emociones, de los enredos de los sentimientos. Y todo a esa maravillosa manera japonesa de lo delicado, lo simple, lo pequeño. Árboles, gorriones, cerezos, té verde. Leer sus libros es adentrarse en lo oculto, en el lenguaje del gesto, es aprender a escuchar la brisa y no perder de vista el movimiento, de una mano, de una tela, del tiempo. En cada frase,  nos enseña a mirar y sentir un mundo velado de detalles ínfimos y nos regala la gran sabiduría del estar atentos. Kawabata se suicidó a los setenta y dos años. Quién sabe si ya había sido capaz de comprenderlo todo.

jueves, 6 de enero de 2011

UNA MAÑANA DE SOFÁ NUNCA ES UNA MAÑANA PERDIDA

Estoy con fiebre y afuera llueve. Fiesta de Reyes. Tengo la energía justa para preparar un café con galletas y tumbarme. Llevo 2 horas navegando....qué bueno llevar dos horas navegando, sintiendo el cuerpo menos dolorido, menos pesado. Y además, en este océano inmenso, que recorro con calma empujada por el viento, siempre me sorprende algo. Hoy me he encontrado con un joven coreano....Shunga Jung,... alucinante


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martes, 7 de diciembre de 2010

ENRAMADOS

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Me acompaña y me acuna la voz de Zooey Deschanel (She & him) en esta tarde de diciembre. Preparo café, caliente, cargado, y bajo la manta dejo que el tiempo sin cuentas me columpie...



Diarios de Kafka 14 de diciembre de 1914. El trabajo avanza arrastrándose penosamente, tal vez en su momento más importante, cuando sería necesaria toda una buena noche.

En casa de Baum, por la tarde. Da clase de piano a una muchachita pálida con gafas. El niño está tranquilo en la penumbra de la cocina y juega indolentemente con algún objeto no identificable. Impresión de gran beatitud. Especialmente ante el ajetreo de la criada, de elevada estatura, que lava la vajilla en una tina.
Las derrotas de Serbia, la insensatez de los que mandan.





(la imagen es de un blog que me encanta mirar: Color sepia)