martes, 6 de mayo de 2008
lunes, 5 de mayo de 2008
LA BICICLETA

Marcus Merlín -indignado- me enseñó a mantener el equilibrio y a flotar. "Dos acciones imprescindibles para llevar una vida de provecho", dijo. Los Jardines de Kensington- Fresán-
Vivíamos siempre de paso en estaciones de tren.
Nuestro cine era un andén de viajeros: las mismas señoras gordas y acaloradas, las mismas maletas, los mismos sombreros, los mismos niños llorones y las niñas de diadema con sus caramelos.
Estábamos solos en medio de ninguna parte.
Hasta donde recuerdo nos veo en bicicleta (la mía verde verde, la suya roja).
Tierra y campo y polvo y árboles y nubes y hierba.
Y una escuela.
La cabina siempre al final de la cuesta.
Las heridas, el agua oxigenada, la cadena, los parches y las carreras.
El sol inmenso y las tormentas.
Y los gritos, ya de noche, para la cena: "¡¡Dónde andarán estos niños con la bicicleta!!"
jueves, 24 de abril de 2008
martes, 22 de abril de 2008
REPIQUETEOS
Es sólo una pequeña parte...

Los sentimientos pueden ser, y con frecuencia son, revelaciones del estado de la vida en el seno del organismo entero: una eliminación del velo en el sentido literal del término. Al ser la vida un espectáculo de funambulismo, la mayoría de los sentimientos son una expresión de la lucha por el equilibrio, muestra de los ajustes y correcciones exquisitos sin los que, con un error de más, todo el espectáculo se viene abajo. Si hay algo en nuestra existencia que pueda ser revelador de nuestra pequeñez y grandeza simultáneas, son los sentimientos.
"Neurobiología de la emoción y los sentimientos", Antonio Damasio

Los sentimientos pueden ser, y con frecuencia son, revelaciones del estado de la vida en el seno del organismo entero: una eliminación del velo en el sentido literal del término. Al ser la vida un espectáculo de funambulismo, la mayoría de los sentimientos son una expresión de la lucha por el equilibrio, muestra de los ajustes y correcciones exquisitos sin los que, con un error de más, todo el espectáculo se viene abajo. Si hay algo en nuestra existencia que pueda ser revelador de nuestra pequeñez y grandeza simultáneas, son los sentimientos.
"Neurobiología de la emoción y los sentimientos", Antonio Damasio
lunes, 21 de abril de 2008
TU PEQUEÑO RINCÓN
"De modo que si un terreno te habla de esa manera, si en cuanto pones los ojos en sus matas de hierba como sobre el cabello de una mujer desconocida te dice que está preparado para convertirse en el jardín más hermoso de tu vida, no te fíes, da media vuelta y no lo pienses más. Porque si el destino quisiera que tu jardín más hermoso surgiera precisamente sobre esas piedras y esa tierra, si es cierto que es el terreno de tu vida, será él el que te busque y te encuentre..."
"El natural desorden de las cosas", Andrea Canobbio

No ocurre tantas veces. Que encuentres un tesoro digo. Que te pueda la curiosidad, abras una puerta y aparezca. Entonces sabes que no eres el primero. Ya pasaron otros por allí antes, los hay incluso que se quedan. No importa. Lo increíble es que ahí estaba, esperándote. Tú sólo ibas caminando y abriste una puerta.
"El natural desorden de las cosas", Andrea Canobbio
No ocurre tantas veces. Que encuentres un tesoro digo. Que te pueda la curiosidad, abras una puerta y aparezca. Entonces sabes que no eres el primero. Ya pasaron otros por allí antes, los hay incluso que se quedan. No importa. Lo increíble es que ahí estaba, esperándote. Tú sólo ibas caminando y abriste una puerta.
martes, 15 de abril de 2008
EL MOBITZ I Y SUS VINCULOS
VÍNCULOS
El sin tierra ve ahora los otoños que su niñez no sabe
traicionar. Allí pasó mañana. Tiembla de siempre en nunca
más. No cesa su porción de infinito.
Juan Gelman

Dice mi amiga Silvia, con esa claridad antediluviana con que dice las cosas, -Tan segura. Vehemente. Sin opción a réplica- que las extrañas figuras negras en los cuadros de Hugo Fontela son corazones.
Me deja petrificada.
Esta vez no le llevo la contraria.
Exposición "An American Vision". Hugo Fontela, en la Casa de Vacas del Retiro (Madrid)
El sin tierra ve ahora los otoños que su niñez no sabe
traicionar. Allí pasó mañana. Tiembla de siempre en nunca
más. No cesa su porción de infinito.
Juan Gelman

Dice mi amiga Silvia, con esa claridad antediluviana con que dice las cosas, -Tan segura. Vehemente. Sin opción a réplica- que las extrañas figuras negras en los cuadros de Hugo Fontela son corazones.
Me deja petrificada.
Esta vez no le llevo la contraria.
Exposición "An American Vision". Hugo Fontela, en la Casa de Vacas del Retiro (Madrid)
domingo, 13 de abril de 2008
VUELO SOBRE LA ALDEA
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